¿Quién gana la guerra de los asistentes? Google ya vende tantos altavoces como Amazon

Ahora que lo de un smartphone en cada bolsillo y un ordenador o una tableta en cada casa (o ambas, y no necesariamente de una en una) es algo que ya se da por hecho, los altavoces inteligentes se han convertido en la adquisición tecnológica ineludible. Se están colando en millones de hogares y, cada vez más, en las empresas, que empiezan a ser conscientes de las muchas ventajas para la productividad que entrañan estos dispositivos. Parece que la voz es la interfaz del futuro (o al menos del futuro próximo) y la forma más natural de relacionarnos con la inteligencia artificial por la que apuestan todos los gigantes tecnológicos.

Tanto es así que que el nuevo campo de batalla en que se enfrentan Amazon, Google, Apple, Microsoft y compañía es, precisamente, el de estos asistentes virtuales. Cada uno tiene sus propios intereses comerciales (vender más, un nuevo punto desde el que recabar datos y en el que poner anuncios, añadir dispositivos a su ecosistema…), pero todos quieren un trozo de este pastel, tanto en el mercado doméstico como, a medio plazo, en el corporativo.

Hasta hace bien poco parecía que Amazon llevaba la delantera. Con su gama de dispositivos Echo y su asistente Alexa, que salieron con varios años de ventaja respecto a sus competidores (en 2014), acapararon la mayor parte de las ventas llegando a dar la impresión de que se habían convertido en el estándar, con cuotas entorno al 75 %. La propia Amazon presumía de ello asegurando haber vendido “decenas de millones” de aparatos. Su dominio recordaba al del iPod o el iPad en sus buenos tiempos, cuando sus marcas eran sinónimos de reproductor MP3 o tableta.

Los altavoces de Amazon llevaban la delantera con cuotas entorno al 75 %

Sin embargo, Google le ha dado la vuelta a la tortilla. Las últimas estimaciones indican que la gama de dispositivos Home de los de Mountain View podría haber alcanzado (o incluso superado) en ventas a los Echo de Amazon. No es algo que se pueda saber a ciencia cierta, pues ninguna de las empresas involucradas (Amazon, Google, Apple) publica cifras de ventas de sus altavoces inteligentes. Por el momento, cuando presentan sus resultados trimestrales, los incluyen dentro de esa nebulosa categoría de “Otros productos” en la que es imposible saber qué corresponde a qué. El mejor indicador del que disponemos son los análisis de firmas de investigación que utilizan muy diversas metodologías. Y una conclusión que se repite en todos: Google ha pisado el acelerador.

Según Strategy Analytics, la cuota de mercado de Amazon en el mercado de los altavoces inteligentes ha caído del 76 % en el segundo trimestre de 2017 al 41 % en el mismo periodo de este año, mientras Google pasaba del 16 al 28 %. La previsión de esta firma es que el adelantamiento se produzca para 2020.

Peores noticias para la compañía que dirige Jeff Bezos son las que trae Canalys, que ya pone por delante a Google con los diversos Home acaparando 5,4 millones de los 16,8 millones de dispositivos que han llegado a las tiendas (aunque no necesariamente se han vendido) en el último trimestre, frente a los 4,1 millones de Amazon Echo.

La situación es aún más preocupante para los de Seattle si se tiene en cuenta que ahora mismo China es el mercado que más crece. Lo cierto es que ninguno de los dos gigantes occidentales puede competir allí con los locales (Alibaba, Xiaomi, Baidu, etc.), pero Google se está beneficiando en mayor medida de la expansión por Europa y Asia o, al menos, tiene una menor dependencia que Amazon de las ventas en los Estados Unidos (que representan un 58 % del total para la primera y un 68 % para la segunda).

En este sentido, Google tiene ventaja en varios frentes: cuenta con más y mejores socios en los mercados extranjeros (Amazon es a menudo visto como un competidor por los puntos de venta), tiene el escaparate de Android para su asistente virtual (millones de usuarios acceden a Google Assistant desde el móvil antes de comprar un Home, lo cual no sucede con Alexa) y lleva la delantera en cuanto al marketing fruto de una inversión multimillonaria. Además, técnicamente aventajan a Amazon en varios frentes, según los expertos, como la interpretación del lenguaje natural.

Los Home de Google cuentan con varias ventajas decisivas respecto a sus competidores

No son, por supuesto, las únicas empresas que compiten. Además de los gigantes chinos y de Microsoft, que lleva tiempo promoviendo a Cortana gracias a Windows y sus largos tentáculos, Apple y Samsung son dos contendientes a tener en cuenta. Los de la manzana mordida llevan poco tiempo en el mercado con su HomePod, y parece que su repercusión inicial ha sido escasa, pero aún es pronto para sacarlos de todas las quinielas. De hecho, Strategy Analysis cifra ya la cuota de mercado de Apple en un 6 % y no se arriesga a descartarlo como un competidor serio. Samsung, por su parte, acaba de lanzar el n>Galaxy Home y ya son varias las empresas destacadas, como Spotify, que se están poniendo de su lado.

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Desarrollo skills asistentes de voz

Esta es solo la primera de las grandes batallas que se librarán en el sector de los altavoces inteligentes. El desembarco en el sector corporativo será la segunda y quizá más dura que tendrán que librar estos gigantes. De nuevo, Amazon parte con ventaja. Con su programa Alexa for Business, los de Jeff Bezos tratan de facilitar a las empresas el desarrollo de sus propias skills o el uso de otras de terceros para agilizar sus procesos.

La idea es que los empleados puedan usar su voz para ahorrar tiempo en tareas cuando están en su puesto (por ejemplo, consultar datos de ventas o inventario), en la sala de reuniones (controlar el sistema de videoconferencia), en determinadas zonas comunes (pedir reposición de material, informar sobre averías o incidencias, etc.) o incluso realizando trabajo de campo (utilizando aplicaciones screenless).

En cualquier caso, es evidente que la transformación digital de las empresas va a pasar por la adopción de la IA, y los asistentes virtuales, en forma (o no) de altavoces, serán los encargados de poner voz al desembarco de esta tecnología en los centros de trabajo. Solo está por ver si Amazon conserva el liderazgo o Google, al final, le pasa por la izquierda.